Europa empieza a despedirse del cubrebocas
El cubrebocas, considerado uno de los elementos básicos de protección contra el coronavirus, está en retroceso en varios países europeos, en lo que a espacios abiertos se refiere, gracias a la evolución de la pandemia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha constatado que Europa está en buena posición para controlar el Covid-19 debido a la alta tasa de vacunación de su población y al extendido nivel de contagios, lo que lleva a varios países a aligerar las limitaciones.
El más radical en ese aspecto es Dinamarca, que el pasado día 1 eliminó todas las restricciones impuestas por la cuarta ola de coronavirus, por considerar sus autoridades que la variante ómicron no implica un "peligro" para su sanidad ni sus habitantes y pese a los altos niveles de incidencia que registra el país.
En Italia, el Consejo de Ministros del pasado lunes aprobó que desde el 11 de febrero se podrá estar de nuevo sin mascarilla al aire libre, con lo que deroga la norma introducida antes de las vacaciones de Navidad, y ante la mejoría de la incidencia de contagios del coronavirus en las últimas semanas.
Llevar mascarilla en la calle ya no es obligatorio en Francia desde el pasado miércoles, el día en que se levantaron una parte de las restricciones que se habían impuesto en diciembre para hacer frente a la quinta ola protagonizada por ómicron.
En Alemania es obligatorio llevar mascarilla "en todos aquellos sitios donde la gente esté en contacto estrecho" aunque cada Land o región puede ordenar medidas específicas. En las escuelas es obligatorio llevarlas en todas las clases.
El gobierno retiró la semana pasada la mayoría de restricciones para minimizar contagios en Inglaterra, donde reside más del 83 %por ciento de los 67 millones de personas del Reino Unido.
Las mascarillas han pasado a ser opcionales tanto en espacios interiores como exteriores y se ha dejado de exigir una prueba de vacunación o test negativo a la entrada de eventos multitudinarios. EFE
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