Culiacán busca calma tras captura de Ovidio “N”
A poco más de 24 horas de la detención de Ovidio Guzmán, uno de los hijos de Joaquín “El Chapo" Guzmán más buscados por Estados Unidos, Sinaloa no ha logrado recuperar la calma totalmente tras la ola de violencia, mientras que el capo se mantiene en prisión preventiva y ha recurrido a amparos para evitar su extradición.
La detención la madrugada del jueves derivó en una jornada de violencia en Sinaloa, especialmente en Culiacán (capital del estado), Los Mochis y Mazatlán, que se saldó con al menos 29 muertos, una decena de militares y 19 miembros del crimen organizado, informó el gobierno mexicano.
Los bloqueos de carreteras con vehículos incendiados, las agresiones armadas, el cierre de aeropuertos y la suspensión de actividades empresariales y escolares recordaron al "Culiacanazo", los sucesos violentos acontecidos en Sinaloa en 2019 tras la primera detención del narcotraficante, que fue puesto en libertad por orden de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, para evitar muertes civiles.
No obstante, este viernes, Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, enfatizó en una rueda de prensa que ya existían las condiciones de regresar a la normalidad en Sinaloa.
“No hay bloqueos activos que estén bajo el mando de gente armada, tenemos todavía algunas vialidades (afectadas), porque ha sido imposible, no tenemos, por ejemplo, la capacidad de mover un tráiler en la carretera”, explicó.
En tanto, los aeropuertos de Culiacán, Mazatlán, Ciudad Obregón y Los Mochis reanudaron sus operaciones luego de haberlas suspendido la mañana del jueves debido a la violencia que se desató.
La detención de Ovidio sorprendió al ocurrir días antes de la visita a México de Joe Biden, presidente estadounidense, con motivo de la Cumbre de Líderes de América del Norte, aunque López Obrador negó cualquier relación entre los dos hechos. EFE
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